El día después

Bondo Kassassie 17

Tengo grabada en la memoria la mirada aterrorizada de una niña de 7 años en la aldea de Kassassie I. A pesar de embadurnarla de barro blanco para el rito de la tercera danza me reconoció y me miró suplicando. Ese día prometí no callarme. Y monté con jóvenes nativos de distintas confesiones religiosas, la Asociación YGDA, con el fin de visitar las aldeas y luchar contra esa atrocidad dando información.

Cuando te enfrentas al rito de iniciación de la sociedad secreta Bondo (grupo compuesto por mujeres iniciadas) te amenazan solapadamente de muerte porque vas en contra de sus tradiciones. Pero hay momentos en la vida en que callarse y mirar para otro lado es un crimen

Bondo Kassassie 18Yo sé que el día mundial contra la mutilación genital femenina fue ayer, 6 de febrero, pero es que me da pavor que a mis niñas, esas que me sonríen al volver  caminando a su casa al salir de la escuela, únicamente se les recuerde en ese día y se les olvide el resto del año. Les mintieron  diciéndoles que sus antepasados querían que fuesen mutiladas, querían su sangre porque es en la sangre donde habitan los espíritus. Y, para complacerlos, debían  de estar dispuestas a exponerse a morir desangradas a cambio de unas baratijas y un pintalabios barato chino, o, en el mejor de los casos, a sufrir dolores crónicos y problemas en el parto.

Dos palabras lacran el progreso de mi gente: el miedo y la ignorancia. Y quien mueve los hilos, en la sombra, para facilitar la expoliación de las riquezas que en justicia corresponden al pueblo de Sierra Leona, sabe muy bien cómo manejarlas. El 90% por ciento de los Jefes de mis aldeas no sabe leer, ni escribir, y son presa fácil de políticos sin escrúpulos que con un galón de poyo (vino de palmera) y unos miles de leones (5.500 leones por 1 euro) hacen que pongan su huella dactilar en documentos que no saben descifrar. Nunca entenderán que vendían la tierra que juraron defender.

Bondo Kassassie 14Viven en una etapa mitológica donde los dioses hablan a través de hombres sobrenaturales, y las brujas campan a sus anchas, y vuelan sembrando el terror. Y juran que es cierto, aunque nunca pueden señalar al testigo presencial de tales vuelos. Y si digo que es mentira, que les engañan para atemorizarlos y así abusar de ellos, me dicen que tengo naked eyes (ojos desnudos), incapaces de ver lo que ellos ven. Otros me dicen que es porque soy blanco. Y se ha comenzado a extender la creencia de que la causa es que soy un brujo más poderoso incluso que ellos, porque mi magia es superior y me quita el miedo. Nada es casual. La mayoría de las muertes por mordedura de serpiente, o por accidente, o por malaria… se deben a que un enemigo enviado por un supernatural man les disparó con la witch gun (pistola bruja). Y para protegerse deben de acudir  a otro brujo para que realice la ceremonia contra los malos espíritus. Y así se quedan sin el arroz, y sin el gallo. Y sin la cabra si el brujo sabe que la tienen. Y viven atemorizados día tras día por creencias que desde niños les inculcaron.

Es el brujo el que te cura, o el que te mata, o el que decide el mejor día para el rito de la iniciación donde mutilarán a la niña apagando sus aullidos de dolor con danzas y canciones.  Será el brujo el que cobre los honorarios más altos porque es él quien está en contacto con los espíritus. También el Jefe de la aldea recibirá el aceite de palmera y arroz, y la Mamy Queen, y la Digba (mujer que hace la mutilación). Todo es negocio, un negocio que deja arruinada a la familia hasta la próxima cosecha.

Aquí, en España, después de leer infinidad de manifiestos solidarios en contra de ese crimen contra la dignidad de la mujer, refugiado en mi familia y amigos, siento ternura por mis niñas.  También por las que venden en matrimonio precoz, como tercera esposa, a un sinvergüenza que la explotará en su finca. Por las que nunca sabrán lo qué es una caricia, el amor, o la ternura…

Y me prometo a mi mismo continuar en la lucha hasta que fallen las fuerzas. Hasta que el hígado y el bazo, maltratados por tanta malaria, digan basta.

María-LafuenteHoy estoy feliz porque María Lafuente, modista española, se ha unido a nuestra causa y nos ha ofrecido un desfile de modas en Madrid para recaudar fondos para que YGDA siga luchando, siga soñando. Y yo, que no tengo ni idea de esas cosas, estoy sobrecogido y emocionado porque mis niñas, las mutiladas, las vendidas, las que nunca conocerán el amor y la ternura, ya no están solas.

Gracías María, y a ti Miguel Piqueras, y a ti Borja Castañeda por presentármelos. Sé que el Dios que yo amo os pagará con creces el detalle de no mirar para otro lado y echarnos una mano.

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Una respuesta a “El día después

  1. Gracias a Dios k te sigue poniendo angeles en el kaminonpara k te ayuden en esta larga batalla; desde k te konosko es sabida mi admiracion a tu bella labor por tantas personas a las k la vida no las ha tratado muy bien, eres mas k bueno eres el mejor haciendo lo k mas te gusta, te kiero muchisisisisisisisisimo y se k lo sabes.

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