Apuntes de vida diaria (5)

IMG_5994

Ha venido Yeabu con su niña cargada a la espalda para ver si quería comprar leña. Le he dicho que no, pero me ha dado tanta ternura recordar su historia que le he dado un bote de leche y un biberón. Yeabu es uno de nuestros fracasos, y me duele profundamente. Su madre vive en Kakendema y la vendió de niña a una señora de Kawereh para trabajar como una esclava en el campo. Esta, a su vez, la entregó en matrimonio, con 13 años recién cumplidos, a un cabrón del Sur. Perdón, pero no encontré otra palabra en el diccionario que lo definiese mejor. Pagando una miseria, consiguió el derecho de que Yeabu durmiese a su lado. Y la niña tuvo que aceptar, so pena de ser apaleada. Y a esto le llaman por aquí entregar a una niña por esposa.

Nuestro buen amigo Rodrigo Diez tomó el caso entre sus manos, porque la situación de la pequeña le llegó al alma. Consiguió que la niña fuese por primera vez a la escuela y lloró cuando la vio con uniforme y cuaderno. Pero, en una de sus visitas, el sinvergüenza que la compró con la condición de que no fuese a la escuela, la embarazó y la abandonó usándola simplemente como su esclava sexual en esporádicas visitas.

Yeabu tuvo que dejar la escuela y volver al mercado cargando la leña en la cabeza, y con la criatura amarrada con la lapa a su espalda, para conseguir 2.000 leones (unos 50 céntimos de euro) y poder llevarse algo a la boca.

Al ratito, me han traído un niño de Kalinkay contándome una historia oída hasta la saciedad. Dicen que murió su madre y que no ha comido hace 20 días. Es mentira, solo hace falta ver al niño. Les digo a mis trabajadores que me rodean, que si en una aldea son capaces de permitir esa monstruosidad, es su responsabilidad que el niño muera, no la mía.

Se quejan constantemente de que no respeto su cultura, pero es que no podemos disfrazar detrás de lo que llamamos cultura una aberración. Dicen que si una sucking mother (madre que está amamantando) da de su leche a un niño extraño, su propio hijo morirá. Y a esto le llaman cultura. Recuerdo cuántas veces oí en España la expresión hermanos de leche. Lo que significaba simple y llanamente que si una madre no producía la suficiente leche para su hijo, buscaba una nodriza sustituta que lo amamantase. Pero aquí, el niño que pierde a su madre en el parto, y tenemos la mayor tasa de mortalidad mundial, está condenado a morir por inanición chupando un dedo mojado en agua. Y se quedan tan tranquilos escudándose en esa estúpida creencia.

He mandado a la mujer que me lo traía de regreso a la aldea y le he pedido que los reúna y que les solicite ayuda para un miembro de la tribu. Y que si no le hacen caso que me busque de nuevo.  Es curioso, cuando necesité arena para construir una escuela, todo el pueblo me insultó diciendo que se la quería robar. Y ahora me envían al niño. No me estoy tomando ninguna revancha, simplemente educando a que cada uno asuma sus responsabilidades, aunque duela.

Mi amigo Fede, por el tamaño de su corazón, tiene una visión demasiado idílica de cómo funciona este País. Cierto que ocasionalmente comparten su arroz con el vecino, pero los niños siguen siendo ciudadanos de tercera categoría y nadie mueve un dedo por intentar salvarlos. Andan descalzos entre el fuego, solos, sin ningún tipo de cuidado. No conocen la ternura, ni la caricia, ni la sonrisa…, salvo poquitas excepciones. Y si pierden la madre, solo quien esté interesado en una futura mano de obra barata para el campo, lo cuidará mínimamente. Y el niño, tendrá que soportar el flog (maltrato físico), porque además de huérfano, tuvo la desgracia de nacer en Sierra Leona.

Por fin me han entregado el Toyota Dyna después de 45 días exactos. Me lo han entregado sin intermitentes, porque dicen que no son esenciales, que podemos señalar con la mano, como lo hacen el 90 % de los transportes de este país. ¡Qué bien! Supongo que las bombillas que estaban en buenas condiciones se las habrán robado en el taller. Y no reclamo, porque me sé la respuesta con antelación: A no sabi, there are bocu people around (no sé, hay mucha gente alrededor).

Se me han retrasado los proyectos casi dos meses por falta de arena y de madera, y cuando lo explicas a los donantes, es muy difícil de creer. Nadie puede siquiera imaginarse las condiciones en las que trabajamos. Y cuando terminamos algo y lo pintamos, tenemos que sacar las fotos rápido porque las primeras lluvias diluirán la pintura de aceite, por llamarla de alguna forma. Y es que nos llega toda la mierda de teléfonos, clavos, pintura, zinc, cargadores…, que no quiere nadie. Incluso creo que los fabrican especialmente para venderlos aquí. Bueno, también tienes la suerte de poder encontrar en las calles de Freetown un rolex original (auténtico) por 50.000 leones (alrededor de 10 euros).

He chateado, por fin, con Joseba. Estaba preocupado, y si leéis su blog al que podéis  acceder desde el mío, os daréis cuenta de que lo estaba con sobrados motivos. Iba a decir que me parece increíble por lo que ha pasado, pero no, la verdad es que no me lo parece. Solo me duele, y me duele profundamente a qué niveles de corrupción llega la policía de este país. Me alegra de que esté recuperándose en Vitoria, porque eso me permitirá compartir un café y un abrazo de los que a él le gustan.

Sonrío al leer un comentario en Facebook. Y sonrío porque estoy convencido de que todos y cada uno de nosotros tenemos nuestra particular visión de la vida, de la historia, del sacerdocio, de la política, de la economía… Y buscamos quien, con más autoridad moral o conocimientos, refuerce nuestra opinión sin tener ninguna intención de cambiarla. Si es el Papa, mucho mejor. Y conste que el Papa Francisco me fascina y comulgo con todo lo que él dice, pero lo que no debemos hacer es tomar una cita fuera de contexto y usarla como argumento para reforzar nuestra opinión. O si lo hacemos, deberemos ser coherentes hasta el final y no envolvernos en campañas solidarias si no estamos llamados como Iglesia para ello. ¿A qué viene esto? Os lo explico. Dice el Papa algo más o menos así:

Niño y Francisco“La Iglesia necesita ser como María cuando fue a visitar a Isabel. ¿Qué llevó consigo? A Jesús. Si la Iglesia no lleva a Jesús es una Iglesia muerta. La Iglesia no es un negocio, ni una agencia humanitaria, ni una ONG…”

Estoy completamente de acuerdo en que no somos una ONG, o si lo somos, somos la mejor porque en nuestro corazón habita Jesús. Ni somos una agencia humanitaria, a pesar de que ninguna de las necesidades humanas, según el Concilio Vaticano II, nos sean ajenas.

TerremotoNo quiero sonar cruel, pero ante el terrible terremoto que nuestros hermanos filipinos han sufrido en Bohol, la respuesta no puede ser únicamente llevarles la Comunión por muy religiosos que sean. La respuesta coherente con nuestra fe, y consecuencia de ella, debe de ser la que ha sido: movilizarnos para llevar arroz, mantas, agua…, incluso abrir una cuenta bancaria, ¿por qué no?, para que la gente generosa deposite un donativo, como reflejo de su fe y de su solidaridad con el que sufre. Y es que en toda catástrofe se necesita sencilla y llanamente dinero para poder paliar el dolor. Y estoy totalmente de acuerdo en que, no importa lo antiguas que fueran ni el arte que encerrasen, la gente es mucho más importante que las iglesias. Y que antes de pensar en restaurar el edificio material, debemos de solucionar el hambre de nuestros hermanos, y el dolor por la pérdida de sus seres queridos.

Y todo esto, naturalmente, sin ser exclusivamente una agencia humanitaria, ni una ONG. Esto debemos de hacerlo por el simple hecho de ser cristianos y llevar a Cristo en nuestro corazón. Esto lo debemos hacer por ser parte de la Iglesia Universal que en estos momentos gime de dolor. Y la respuesta que el pueblo filipino ha recibido ante tanta desgracia, me demuestra una vez más que la Iglesia en la que creo sigue viva y gozando de muy buena salud.

Hambre3Y, como me incluyo entre los que siempre quieren arrimar el ascua a su sardina, solo me queda deciros que aquí, en Sierra Leona, no sufrimos una catástrofe puntual. En este bendito país, desgraciadamente, todos los días son catástrofe, aunque los muertos, niños especialmente, no sean noticia, y no se caigan las chozas, ni sepamos cuantificar tamaña desgracia en la escala Richter. Ese es el motivo, espero que no sea una herejía, por el que creo que el Cristo al que amo se encuentra también presente en la leche y las papillas; en el bloque de cemento y el paracetamol; en la escuela y en el catecismo. Necesitamos todos los días del año que alguien acuda en nuestra ayuda desde la fe, si, pero brindando arroz, vestido, medicinas, y ternura a nuestro pueblo que sufre diariamente un terremoto de miseria en sus vidas.

Cuando iba a colgar esta entrada me ha gritado Abdul: Grandpaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, Esperanza just gave birth (Esperanza, la vaca, acaba de parir). Por fin, otra hija de Pepe, porque es hembra. Habrá que buscarle un nombre. Bueno, mejor no, mejor la bautizamos no sacramentalmente con el nombre de Fe, así completamos las tres virtudes teologales en nuestra ganadería: Fe, Esperanza y Caridad. !Qué lindo!IMG_5996

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s