San Vicente de Paul

chupachups

“Los pobres son nuestros amos y señores”.

En sus comienzos, San Vicente de Paul, dedicó su atención a la población campesina,  luego se fue ensanchando progresivamente hasta incluir condenados a galeras, enfermos pobres, niños abandonados, soldados heridos, esclavos, ancianos desamparados, mendigos, refugiados de guerra o nativos paganos de Madagascar. Movilizó para ello a sacerdotes, a hombres y mujeres de la nobleza, de la burguesía y del pueblo llano, a jóvenes campesinas; a todos ellos intentó contagiar con su propia visión del Evangelio y su experiencia cristiana, basada en las palabras mismas de Jesucristo en el Evangelio de san Lucas: “El Señor me ha enviado a anunciar la Buena Noticia a los pobres, la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos, la libertad a los oprimidos”.

kagbukusa2

Y escribo todo esto después de leer algún comentario acerca de cómo debemos de vivir nuestro compromiso misionero, y de cuales deben de ser nuestras prioridades pastorales.

Me encanta lo que dijo hace muy poquito el Papa Francisco: “el pastor debe de oler a oveja”.  La única forma de oler a oveja es mezclándose con ellas. Sé que la frase puede leerse desde  mil perspectivas y que cada uno, como vulgarmente se dice, querrá arrimar el ascua a su sardina. Pero lo cierto es que no puedo llenar el estómago de un rebaño hambriento dándole una conferencia sobre la bondad de los pastos, sino llevándolo a pastar hierba abundante. Lo mismo digo del rebaño sediento. Y no solo eso, sino que el buen pastor debe de ser capaz en caso de necesidad, de dejar las 99 ovejas y correr tras la oveja perdida. Y cuando la encuentra, alegrarse profundamente y cargarla sobre sus hombros sin reprimendas, ni sermones condenatorios.

hunduwahabitacionUna buena noticia para el que no sabe leer es construir una escuela en su poblado. Y para el que está sediento, excavar un pozo para que los niños de la aldea, los más indefensos, beban agua limpia y no mueran cagando gusanos. Creo firmemente que no podemos vivir entre las ovejas sin la pasión necesaria por curar sus necesidades y sus heridas. Y una de las necesidades más básicas de las ovejas a las que actualmente me toca servir es la educación y la salud.

En Sierra Leona, el miedo y la ignorancia son dos de los factores que esclavizan al pueblo. Nunca podremos liberar al cautivo, si no nos esforzamos en romper esas cadenas que lo atan y que le impiden crecer en libertad física y de espíritu. La lucha no es fácil porque hay demasiados intereses políticos, multinacionales, a los que les interesa que el pueblo siga ignorante porque así es más fácil la explotación.

Pero, desgraciadamente, para edificar una escuela, excavar un pozo, o salvar la vida de un niño desnutrido, se necesita dinero. Por supuesto que es un peligro el convertir mi vida en un negocio solidario, o en una búsqueda desenfrenada de recursos desentendiéndome de los beneficiarios, pero también lo es el vivir entre las ovejas mirando hacia otro lado por comodidad y falta de compromiso. El arte consiste en distinguir claramente los medios (dinero), de los fines (la ayuda integral especialmente a los pobres).

“Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso”, insistía Jesús de Nazareth. Misericordia es una palabra compuesta con raíces latinas: miser-miseris (miseria) y cor-cordis (corazón). Así pues, ser misericordioso consiste simple y llanamente en poner nuestro corazón cerca de la miseria física, y no únicamente en la miseria espiritual, que también la hay y mucha. Cuando nuestro corazón está cerca de los pobres es cuando podemos estar seguros de que nuestro corazón está cerquita de Dios.

Lo que se trata es de imitar al Buen Pastor que es capaz de dar la vida y la salud por sus ovejas, no al mercenario que viviendo con ellas las explota.

conakery10Me preguntaban en una charla coloquio en qué me diferenciaba de una ONG. Con todos mis respetos por ellas, contesté que quizás la diferencia consistía en la razón profunda que nos movía. Yo, dije, me muevo por la fe y por la convicción que el sueño de Jesús de Nazareth es posible. Creo que mi sentido filantrópico, o solidario, hubiese terminado después de la tercera malaria. Y el que haya sufrido una, me entiende. Y son ya 19 malarias las sufridas en lo que Natán llama primera línea de fuego. Eso no me hace sentir más heroico que nadie, simplemente digo que sólo la fe me ha mantenido aquí a pesar de secuestros y de malarias. Por mera filantropía hubiese corrido hace ya mucho tiempo.

Hoy, en la oración, he sonreído con Joseph leyendo un escrito de San Vicente de Paul. Decía así:

Necesitamos conmovernos por las preocupaciones y las penurias de nuestros semejantes. Tenemos que suplicar a Dios que ponga en nuestro corazón sentimientos de piedad y compasión llenándolo constantemente.bumbam2

Es nuestra obligación el preferir servir a los pobres que ninguna otra cosa más. Y ofrecer ese servicio lo más rápidamente posible. Si un pobre necesita medicina u otra ayuda durante el tiempo de oración, haz lo que tienes que hacer con la mente en paz. Ofrece la buena acción a Dios como tu plegaria. No te sientas frustrado o culpable porque interrumpiste tu oración para servir al pobre. Dios no se va a enojar por ese servicio. La caridad es ciertamente más importante que cualquiera de las normas. Es más, todas las normas deben desembocar en la caridad. Debemos servir a los pobres, especialmente a los marginados de la sociedad y a los mendigos. Nos han sido dados como nuestros dueños y señores.

Amen.

Anuncios

Una respuesta a “San Vicente de Paul

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s