Samah

17 de junio de 2011 a la(s) 14:59

Nueva hermanaHabía hace tiempo en Televisión Española un programa titulado Lo que necesitas es amor. Y nada es más cierto si por amor se entiende el darse sin medida a algo, o a alguien a quien conviertes en el epicentro de tu corazón. Decía Abrahan Maslow, psicólogo americano, que una de las necesidades básicas del ser humano era el sentirse valorado y querido, o sea, el epicentro de alguien. Valorado, supongo, para algo más que para ser mano de obra barata en la finca, o para llevar sobre la cabeza pesados fardos de leña, caminando kilómetros, para tener algo que llevarse a la boca, o como condición sine quanon para ir a la escuela.

Ayer celebrabamos en Africa el Día del Niño. Si en algún lugar los niños no son valorados, ni queridos, es aquí, en mi querida Sierra Leona, donde sus derechos fundamentales solo sirven como decoración en carteles anuncio de las carreteras puestos por UNICEF. Hay poquito tiempo para jugar y para estudiar. La primera tarea es sobrevivir, y a eso se dedican desde el nacimiento. Poquitos lo consiguen, solo 4 de cada 10 niños cumplirá 5 años, a pesar del intento de algunos en suavizar las estadísticas. A esto hay que añadir que 2 de cada 8 mujeres mueren en el parto. Lo que convierte a sus hijos en víctimas propiciatorias de la malnutrición, la malaria, el tifus, la disenteria…. Por desgracia, los planes tan cacareados del milenio y su erradicación de la pobreza nos suenan a cuento chino.

“Papa no de, mama no de” (no tiene papá ni mamá) te dice la abuela enseñándote los pechos lacios y secos de amamantar a tantos. A pesar de ello, algunas, como la abuela de Abu, se hacen pequeños cortes para que el niño al menos mame sangre. Y cuando esto sucede, y sucede porque eres testigo presencial, sientes un terremoto interior que te resquebraja el alma. Y desvías la mirada porque no sabes qué decir.

La niña de la que hablamos hoy se llama Samah Kargbo y es de la aldea de Kamoi. Después de la experiencia vivida con Gabriel, me quedaban muy pocas ganas de comprometerme a intentar salvarla. Supongo que porque uno se va haciendo viejo y le duelen más los fracasos. Pero nunca me gustó rendirme sin al menos intentarlo. Y reconozco que en mi caso esto es más defecto que virtud. Vaya, que mi denominación de origen es Navarra, con todo lo que eso significa de cabezonería y terquedaz.

Encontrar un hogar para Samah no fue tarea fácil, y lo entiendo. Cuando no puedes alimentar a tus propios hijos, una boca más es un estorbo. Pero de nuevo se dio el milagro, otro más. Los nuevos papás son Musa y Fatmata. Por la edad más podrían ser los abuelos, pero acogieron a la niña con una ternura que a los que fuimos a entregarla nos sacó las lágrimas.

Gracias Papá God, por el don de la vida y por el maravilloso regalo de Samah”, rezaba Musa. Y en ese momento supe que había acertado en la elección.

Musa SesayMusa es ciego, lo recogieron de niño porque parecía listo y pensaron que podría salir adelante. Si es difícil el sobrevivir en Sierra Leona para alguien con todos los sentidos, imaginaros para un invidente. Para no haceros la historia larga, solo deciros que llegó, y sin ningún tipo de privilegios, a ser el Director de la Escuela Secundaria de Kamabai. Pidió que le pusiesen a Samah en los brazos para sentirla cerca de su corazón. Y recordé lo que Saint Exupery nos decía en El Principito: Lo esencial es invisible a los ojos, solo se ve con el corazón. Y con esos ojos del corazón agradecía a Dios por el regalo de Samah.

Fatmata, su mujer, es agricultora y nunca fue a la escuela porque en su aldea creían que solo los hombre podían acceder a la educación, pero tiene un corazón y una sonrisa inmensa. Mamy, le llamaba mi hermana Mary. Y Fatmata le robó el corazón haciendo manteles africanos bajo un sol abrasador. Su hogar es un mundo de ternura y de cariño donde es casi imposible contar las personas que comen y se sienten acogidas. Me vienen a la cabeza algunos de ellos, pero se que me dejo unos cuantos.Fatmata y Samah

Fanta Turay, tiene 13 años. Adoptaron a su madre, se casó, y ahora cuidan de la hija.

Teresa Conteh, tiene 15 años y me dicen que es hija de un buen amigo que murió en la guerra.

Musa Sesay, hijo del hermano menor del cabeza de familia. Su padre murió hace 3 años.

Ismael Kamara, tiene 16 años y es hijo de una sobrina de Fatmata. Sus padres murieron en un accidente hace 5 años.

Fatmata Sesay, tiene 9 años y la recogieron al morir su madre.

Y la última adquisición, Samah Kargbo, la acogieron con 15 días de nacida por solicitud mía.

Es como si su hogar fuese una pequeña Ciudad de los Niños donde se vive el amor afectivo y efectivo, que ese es el bueno.

A veces, nos aparece por la misión alguna persona iluminada, esta vez de Argentina, que piensa que el querer es dar cuatro arrumacos, unos dulces, algunos globos, y escribir mucho del tema, y sacarse mil fotografías para abanderar la lucha contra la pobreza… Y, por supuesto, sin dejar ni 1 euro para comprar un bote de leche a la niña de su corazón.

Pero el amor es otra cosa. Para Samah el amor se llama Musa y Fatmata, que tiene que conseguir a alguien para cuidar los cacahuetes de su finca mientras ella atiende a la niña. El amor se llama Isa que, sin conocerla, aparta un poquito de la caja de su farmacia para que no le falte la leche. El amor se llama María Española, que aprendió a cambiar pañales con la criatura. Y amor se llama la Misión, que decidió seguir creyendo en la utopía de robarle la niña a la muerte.

Vengo de ver a Samah y me dio por contaros lo que siento. Y de que veais en unas fotografías qué guapa nos va creciendo. Y que sepais que tiene los ojos grandes…., y negros.

José Luis

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s