Recordando: Noviembre 2007

Doctor Medo

Jueves, 1 de noviembre del 2007

Celebro la misa a los más de 500 estudiantes de Primaria. Les he pedido que me hiciesen una redacción comentando qué fiesta estábamos celebrando, y prometí dar un premio en Navidad al mejor trabajo de cada curso. Creí que era una buena forma de tenerlos atentos.

He llamado a la familia para unirme espiritualmente a ellos en su visita a la tumba de nuestros seres queridos. Y en mi oración han estado presentes especialmente mis padres, Andrés y Guadalupe, y el padre de mi cuñado Jesús, Enrique. Sé que están disfrutando de la presencia de Dios y que desde allí nos animan a seguir adelante.

Viernes, 2 de noviembre del 2007

He ido con Medo a repartir material escolar a la Escuela Primaria musulmana, y han abierto los ojos como platos. Les he dicho que los niños son niños, y que todos necesitan aprender a leer y a escribir sin distinción de raza o religión. Y que me encantaba este País por la armoniosa convivencia entre las diferentes religiones. Me han despedido agradecidos.

Domingo, 4 de noviembre del 2007

Manuel ha salido para Kanikay para celebrar su fiesta patronal y yo he celebrado la eucaristía en el Santuario de Kamabai. La asistencia sigue siendo numerosa y he disfrutado la homilía compartida.

Siempre me ha gustado el evangelio de Zaqueo, supongo que un poco de culpa la tiene el que fuese pequeño de estatura, como yo. Pero lo que reamente me encanta de Jesús es la libertad con la que habla ante su gente: he venido  a salvar lo que está perdido, incluso aunque sea mal visto por el poblado. Además ya se encargará de recordarnos en otro pasaje que por cada uno a quien logra cambiar la vida tocándole el corazón, se monta una fiesta en el cielo de las que aquí te espero. De esas de las que ni ojo vio, ni oído oyó.

Comenzada la misa, ha entrado una persona desconocida. Venía perfectamente vestido con traje completo, y con él se podían hacer dos Zaqueos. Sonreía constantemente, y al final me ha pedido permiso para decir unas palabras a los asistentes. Resulta que se trataba de Yapoh Kondeh Conteh, Honorable (algo así como Diputado) por los Chiefdom Biriwa y Safrokoh. Es originario de Kamabai, como la mamá del Presidente, y les ha pedido a sus paisanos que se comprometan en su desarrollo personal como único camino para conseguir el desarrollo del País. Es católico comprometido y está agradecido a la formación y a la ayuda recibida de la Misión Católica. Está orgulloso de nuestro trabajo y me ha pedido que nos reunamos la próxima semana para estudiar la mejor forma de trabajar juntos en el desarrollo de nuestra zona. ¿Será verdad, o estoy soñando? El tiempo, como siempre, lo dirá.

He oído gritar mil veces Grandpa, pero me he quedado escondidito en la habitación, sin salir a ver quien llamaba. Y es que esta gente pidiendo deja en pañales a la viuda inoportuna del evangelio. Además, no sé, me apetecía tener un día tranquilo.

Lunes, 5 de noviembre del 2007

He dado una exhibición de mis poderes sobrenaturales. Ante una sorprendida concurrencia, he tomado tres piedras del suelo, las he frotado con las manos, las he lanzado al aire, y les he ido diciendo a todos y cada uno, sin que me lo dijesen antes, el motivo de su visita a la misión.

-Pa, tú vienes a pedir el trabajo de velador de la Escuela Profesional. Tú, Musa, a que te readmitamos como jardinero porque estás arrepentido del problema que tuviste con el P. Vicente Ramón. Y tú, Steve, a que te pague los libros y la matrícula de tu hijo que está estudiando en Makeni.

Han abierto los ojos como platos, se han mirado unos a otros, y han gritado algo así como ¡guauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!

¡Pssss!, ¿qué queréis que os diga? Hasta sin las piedras lo hubiese adivinado. Ni os imagináis lo que uno aprende en la escuela de la vida Africana.

Ha vuelto uno a quien los doctores cubanos debieron curarle una úlcera o algo así.

-Grandpa, the medicine the doctors gave me are powerful, but I’m hungry now.

Traducción libre: Que los doctores me lo dejaron como una rosa, pero le abrieron el apetito y no tiene nada que echarse a la boca, vamos. Lo mismito que me pasó con el bueno de Mohamed, el viejecito musulmán de Senkuya.

Lo de siempre. No sabe uno si es mejor curarlos o dejarlos como están. Eso, o pedir un contenedor de arroz por cada uno que nos enviéis de medicinas.

Reunión con los trabajadores de la misión: Seray, Medo, Adama, Pa Sorie, Pa Saidu y Pa Momud. He dejado las cosas claras y les he pedido que realmente realicen el trabajo para el que han sido contratados.

Martes, 6 de noviembre del 2007

Manuel se ha ido con Medo a repartir material escolar por varias aldeas. Ha vuelto con varias cajas llenas y ante mi sorpresa me ha comentado que por esta vez, había más lapiceros que niños. ¡No me lo podía creer!

Nos han visitado de sorpresa Joseph y Abraham. Más que una visita ha sido un vaciar las perolas de la casa madre, como ellos le llaman a Kamabai, agarrar 2 millones y medio de leones, y correr de regreso a Kamalu. Los veo contentos, y me encanta. Abraham Latosa anda vestido de Casimiro (es de la misma estatura que el coreano) y cada vez que le veo con sus camisetas, me da un vuelco el corazón. ¿Qué vida llevará el bueno de Sang Wong?

Me he puesto a ordenar las cajas de medicinas porque los doctores vuelven el jueves para atender durante tres días a la población de Kamabai. Esta vez pienso organizarlo mejor y dar un número.

Hemos matado un pequeño cabrito que andaba medio enfermo. Me daba un poco de pena, pero gracias a Dios era macho. Y viendo el lado positivo, nos vendrá de maravilla el fin de semana para hacerlo al horno.

Me dice Adama Bobo que no pasó el examen y que piensa dejar la escuela, porque no tiene “brain” (inteligencia). Me parece bien y le invité a que tomase cursos de costura.

Están techando la casa de voluntarios y ya nos dan ansias de terminarla.

La casa está mucho más limpia. Ojala dure el efecto de la charla.

Jueves, 8 de noviembre del 2007

Manuel sale a las 4 de la madrugada para Freetown para recoger a los doctores y regresar con ellos el mismo día. Menuda paliza que se va a pegar. Yo vuelvo a encerrarme en la bodega. Es dificilísimo poner orden entre tanta caja. Además no estuve en la llegada del contenedor y es como ir a ciegas.

Han regresado de Freetown a las 4 de la tarde, y me he alegrado especialmente. Inmediatamente nos hemos puesto a preparar algo para comer y a organizar las medicinas del día siguiente.

Viernes, 9 de noviembre del 2007

Los buenos de los doctores cubanos se han pegado todo un maratón médico. Estos son capaces de acabar en cuatro días con la lista de espera de la Seguridad Social española: 100 pacientes por la mañana, y 50 por la tarde.

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Sábado, 10 de noviembre del 2007

He repartido únicamente los boletos de la mañana para que descansen un poco por la tarde.

Ángel se ha empeñado en enseñar a Medo a curar y a fe que lo está consiguiendo. Para practicar, un pie con gusanos oliendo a podrido. Ha venido apoyándose en la espalda de su esposo desde Kassassie I. Creí que la mujer era deficiente por su expresión y porque no hablaba. Maiyelis le ha inyectado antibiótico en vena, y Medo le ha limpiado con delicadeza el pie. Se ha ido un poquito más aliviada y la han citado para que la curemos cada dos días.

-Vamos a intentar salvarle el pie, me dicen los doctores, pero está complicado.

Lunes, 12 de diciembre del 2007

Han llamado a Nancy para confirmarle que el análisis de sangre le dio positivo de malaria falciparum. Es la primera que padece y se ha quedado un poco asustada. Se había hecho la ilusión de salir del País sin contraer ninguna.

He repartido menos boletos de mañana y de tarde porque solo van a trabajar Ángel y Maiyelis.

Martes, 13 de noviembre del 2007

Salimos para Freetown a las 7:30 de la mañana, Maiyelis, Nancy, Ángel, Mariama, Seray, Medo, y yo. Todos nos hemos logrado acomodar dentro del Toyota.

Medo intenta vender en Waterloo 4 sacos de pimienta: dos son de la cosecha de su madre, y otros dos que compró por 50 mil para hacer negocio. Después de mil regateos los logra vender a 60 mil cada saco. Le digo que si no los llevamos en el Toyota no gana ni para una taza de arroz.

Me he dirigido directamente al hospital para que le empastasen los dientes a Seray, pero, ¿sabéis que?: esta vez tampoco había luz. Es desesperante. Al menos le han podido extraer una muela que hace tiempo le venía dando guerra.

De allí, al Ministerio de Salud para firmar un convenio de cooperación entre Sierra Leona, Cuba, y la Misión de Kamabai. Por ahora, las visitas las realizarán de viernes a lunes, dos veces al mes.

He invitado al Honorable Kondeh Yapoh Conteh a comer a Roy Restaurant para que conozca a los doctores cubanos y aunemos esfuerzos. Me enseña la lista de nombramientos y veo que predominan los limbas, cosa que nos puede venir bien. Aunque por ahora todo son planes y promesas, me huele bien esta relación. Pero, como siempre, tiempo al tiempo. Por ahora lo único que sé es que la cuenta de la comida para 9 personas me ha supuesto desembolsar 80 euros, algo poco común por aquí.

He apartado habitación en Jays Guest House, Mariama y Seray han ido al encuentro de sus familiares, y le he pedido a Medo que se quedase conmigo para cenar más tranquilos.

Miércoles, 14 de noviembre del 2007

Me llama la doctora Margarita diciéndome que ha venido la luz y que puedo llevarle a Seray para arreglarle la boca. Con la tecnología y materiales que le proporciona el hospital, supongo que le durará el empaste hasta que chupe un hueso.

La salida de Freetown es desesperante, pero logramos pasar Mountain Cut antes de la hora punta. A las 4 de la tarde ya estábamos en Kamabai.

Gonzalo Castañeda me da buenas noticias desde España. Para mí, la mejor, que se ha decidido a venir con Pablo en el mes de Febrero. La ayuda será mucho más eficiente cuando conozcan de cerca la realidad.

Jueves, 15 de noviembre del 2007

He intentado cambiar dinero en Makeni sin éxito, así que me he ido al Instituto Fátima para abrir mi correo de Hotmail y no perder los mensajes. Me costó un mundo abrir Internet y no pude leer nada, así que sigo absolutamente desinformado y sin poder contestar a los mensajes recibidos. Espero que sepáis disculparme.

Viernes, 16 de noviembre del 2007

Han venido varios estudiantes de Secundaria para echarnos una mano con la limpieza de la zona. Hoy es la toma oficial de posesión del Presidente, y no hay clase.

Manuel estaba cambiando los fluorescentes del Centro Pastoral por otros de bajo consumo y ha pegado un grito cuando ha visto a una cobra negra meterse por la ventana. Medo se ha encargado de partirle los colmillos y traérmela aun viva para la consabida foto. La verdad es que, aun sabiendo que no puede morder, da respeto agarrarla y sentir que se retuerce.

No sé qué me pasa, tengo la sensación que pesqué la primera malaria y solo llevo un mes. Me he ido a dormir temprano, pero Manuel me ha llamado porque televisaban la final Sub 17 entre Nigeria y España. He llamado a Joseph, el del alma blanca, para felicitarle e informarle que yo había perdido la apuesta. Lo cortés no quita lo valiente.

Sábado, 17 de noviembre del 2007

No he pegado ojo en toda la noche por la fiebre y el sudor frio. Está claro que tengo malaria, ya ni me molesto en ir a Makeni para confirmarlo. Prefiero ganar un día con el tratamiento y evitar que el virus se desarrolle con más fuerza.

He decido echarle un pulso al mosquito y he ido con Medo a recoger madera a Bumbamkakendehka. Como siempre, ha ganado él, y he vuelto a casa hecho unos zorros y vomitando. Me costaba esfuerzo dominar el Toyota en un camino destrozado por las lluvias. ¿Qué queréis que os diga? Soy denominación de origen de Navarra y no puedo evitar esos gestos de cabezonería. Otra vez a meterme el orgullo patrio en la cámara de los comunes.

Es la séptima. Espero que el mosquito tenga un mínimo de conocimiento bíblico y sepa que Dios el séptimo día descanso. A ver si me deja en paz por un tiempo.

Un día fatal, hasta pena os hubiese dado el verme.

Domingo, 18 de noviembre del 2007

Misa en el Santuario. Les he pedido disculpas por no predicar y por celebrar la eucaristía prácticamente sentado. En la paz he tenido que retirarme a la sacristía para vomitar.

Semana para olvidar: sin ilusión, sin fuerza, sin apetito… Ya no me sorprende esta sensación de agotamiento y frustración. En mi es el más claro síntoma de que contraje la malaria, más incluso que la fiebre y el vómito.

Manuel, simplemente me mira con pena y me dice que descanse. Sabe por experiencia personal que no hay nada que hacer, simplemente dejar correr los días y tomar el Artesunate y la Amodiaquina para que te limpien la sangre.

En cinco días, todo vuelve a la normalidad: la ilusión, las carreras, las risas, el apetito…

Viernes, 23 de noviembre del 2007

Cuando salgo para el Santuario ya hay gente esperando a que los doctores comiencen a trabajar. Han venido de las aldeas vecinas y no quieren quedarse fuera de la lista. Me dicen algunos que están sentados desde las 4 de la madrugada.

Se nota que Nancy está recuperada y la atención es más rápida. Ángel ha salido a visitar pacientes casa por casa y nos los manda con un papelito para proveerles de la medicina recetada.

Llega Yeabu Conteh de Kassassie I caminando casi normalmente y con una sonrisota en la cara. ¡Y pensar que el primer día creíamos que tenía algún problema mental! Pobrecilla lo que debió de sufrir.

Uno no termina de acostumbrarse a que te miren a la cara y te pidan el milagro. Hernias escroto inguinales, elephantiasis, sarna…, pero sobre todo, malaria y gusanos en el estomago.

Ya no nos queda más papilla Nestle y leche para los niños. ¿De dónde salen tantos?

Hemos terminado relativamente temprano en relación a otros días, así que nos decidimos a matar un par de gallos y tener una velada televisiva tranquila.

Antes, he ido a revisar que los soldadores de Bumbamkakendehka estén haciendo el trabajo como Dios manda. Ahora si me gusta. Está quedando una iglesita Little Flower la mar de bonita.

Sábado, 24 de noviembre del 2007

A las 6:30 de la mañana salía para Kabala con Medo y los doctores. He aprovechado para llevar unas  latas de carne a un par de policías de Kamabai que están destacados en ese lugar, comprar carne, verduras, y fruta. A las 11 ya estábamos de regreso atendiendo a los pacientes.

Las cajas de medicinas se vacían a una velocidad pasmosa.

-José Luissss, tráete algo de Septrin e Ibopruceno para niños.

-José Luissssssssssss, ¿queda Enalapril para la presión? ¡No te olvides de pedir tabletas vaginales!

Medo atiende sus pacientes personales. La verdad es que este hombre tiene una disponibilidad admirable. Nunca le oyes una queja, o le ves una mala cara. Se pone los guantes, quita los vendajes, desinfecta, aplica la crema… Todo como el Dr. Ángel le ha enseñado.

Maiyelis sigue con los test de SIDA. Tenemos bastantes positivos que debemos remitir a Makeni para que reciban tratamiento gratuito. Pero lo que realmente me parte el alma es el ver a niñas de Primaria portadoras del virus. Algunas nacieron con él. Otras comenzaron las relaciones sexuales a edad temprana y sin ningún tipo de educación, ni protección. ¿Qué podemos hacer?

Yaya Kanu

Siguen las miserias tocando a la puerta. Se llama Yaya Kanu y su madre murió hace 6 meses. Lo está criando la abuela intentando que el niño mame de un pecho seco, sin una gota de leche. Le preparamos un biberón de leche en polvo. Yaya mama con frenesí. Eructa satisfecho y sonríe. Este no se nos escapa, pienso. Y me viene a la memoria la operación kilo, y el niño pidiéndole a su madre algo para los pobres de Sierra Leona, y jóvenes cargando alegres un contenedor… Respiro profundo y no puedo evitar que se me humedezcan los ojos ante la presencia del milagro. Un milagro posible gracias a vuestra generosidad. Y es entonces cuando te olvidas de la malaria, del cansancio, de la impotencia… Y es entonces cuando puedes tocar con los dedos la esperanza: es Yaya que me agarra del dedo gordo con los morretes llenos de leche.

Oigo susurrar a Maiyelis:

-En estos casos es cuando uno disfruta siendo médico.

También cuando uno disfruta siendo sacerdote, pienso para mis adentros.

-¡Next!, number 100 please (El siguiente, el numero 100, por favor).

Y terminamos la jornada agotados, pero con un regusto interior que para sí lo quisieran algunos.

Manuel sigue atendiendo a los líderes de nuestras aldeas que devoran el plato de arroz y carne enlatada combatiendo, como siempre, un hambre añeja.

Domingo, 25 de noviembre del 2007

Manuel ha ido a celebrar la fiesta patronal de Kakola, y yo he repetido en el Santuario de Kamabai. Me he pasado un pelín en la homilía, pero he sacado de excusa que el domingo anterior la misa fue muy corta por culpa de la malaria.

Al final, he intentado dejarles claro que nada hacemos regalando medicinas para los gusanos si ellos siguen sin molestarse en hervir el agua, especialmente para los más pequeños. Les he contado que el sábado, algunas mujeres mandaban al mismo niño con diferentes parientes cambiándole de camiseta, para ir acumulando medicinas para cuando su pikin se enfermase. Y es que es increíble. Si a mí me dice el doctor que estoy perfectamente y que no necesito tomar nada, me da una alegría tremenda. Menudo disgusto y cura de humildad me costó el reconocer que soy hipertenso y que debo tomar una pastilla todas las mañanas. Pues bien, a ellos les dices que no tienen nada y se llevan un disgusto. Tanto, tanto, que la enfermera de Kayonkro decidió inyectar agua destilada para que los pacientes no la tachasen de inútil y desinteresada.

-Les inyecto en el trasero y se van tan contentos, Grandpa, me dice.

Hemos decidido cobrar mil leones (0.25 euros) por cada paciente para intentar cortar un poco el abuso. Y les he prometido darles cuenta del dinero recogido y presentarles las facturas de las medicinas que compre con él. Naturalmente, nadie se va a quedar sin atención por falta de dinero, pero vamos a ser muy estrictos a la hora de analizar cada caso. Y si nos mienten, pierden todo derecho a próximas atenciones médicas.

La Mammy Queen está en plena luna de miel conmigo y no para de enviarme comida. ¡Hasta he descubierto que sabe sonreír! La culpa la tiene el millón y medio de leones que le hemos dado para pagar la matrícula de los de preescolar.

He recibido llamada del P. Provincial Rafael Mediavilla desde Las Cruces, New México. Desde mi salida de España no hablábamos, y la verdad es que me dio una alegría tremenda. Si algo debo de agradecer es la comunicación constante con mis hermanos.

Nancy y Maiyelis se han pasado la tarde en la cocina preparando una deliciosa cena porque Joseph y Abraham nos honran con su visita: arroz con alubias rojas, ensalada de patata con piña y mayonesa, carne a la cubana… ¡Incluso han hecho flan de postre! Dios santo, es el primero que se ve por estos pasajes. ¡Y les ha quedado delicioso! Me han pedido que lo partiese en 7 pedazos y he bajado la cinta métrica para ser más exacto. Antes, le he pedido a Joseph que se sacrificase y renunciase a su parte porque me era más fácil dividirlo en 6 partes, pero me ha dicho que naranjas de la china, que el mártir era yo. Insisto en el gusto que nos da compartir mesa y anécdotas con los hermanos. También nos contagiamos la alegría de servir a nuestro pueblo. Y no hay nada como las carcajadas del bueno de Joseph para alimentar el espíritu.

¿Os he dicho lo bien que está uno libre del bendito Anopheles?

Lunes, 26 de noviembre del 2007

A las 5 de la madrugada ya había gente esperando a los doctores.

-No medicines today? (¿Hoy no dan medicinas?)

Lo importante no es si están o no están enfermos, sino que pueden conseguir las medicinas gratis. Y si necesitan inventarse enfermedades se las inventan, aunque, por otra parte, creo que sus condiciones de vida facilitan el que las tengan todas. No había forma de hacerles entender que los doctores debían de salir temprano para Freetown.

Joseph y Abraham han salido temprano para Freetown con Maiyelis, Nancy y Ángel. Yo he ido a llevar materiales para el techo de la iglesita de Bumbamkakendehka. Ahora si está quedando como a mí me gusta. También a la gente le gusta más.

Mr. Kanu ha venido para terminar de poner orden en los apadrinamientos. He tenido que dar de baja a otra muchacha de 15 años por embarazo. Esto es el cuento de nunca acabar.

Nuevo viaje a Bumbamkakendehka para traerme a la misión la máquina de soldar y arreglar algún detalle de la Escuela Profesional OLE.

Me llama Gonzalo Castañeda y comentamos la conveniencia de comprar un coche apropiado para el transporte de voluntarios. Insiste en conseguir que podamos comunicarnos vía satélite por internet. Sigo sin tenerlo claro: facilitaría la comunicación, pero perdería encanto nuestro estilo de vida. Y no me gustaría que nos crease ningún tipo de dependencia. Por ahora estamos contentos de ver la tele en tiempo seco, y me conformo con enterarme del resultado de Osasuna vía texto de mi sobrino en tiempo de lluvia.

Por la noche recibo una llamada sorpresa de Tere García desde México. Quiere que el próximo 5 de diciembre, día de la Orden, salude y mande un mensaje desde Sierra Leona.

Martes, 27 de noviembre del 2007

Los soldadores han estado reforzando algunos de los portones que estaban caídos. Les he dado una propinilla y les he pedido que me dijesen cuanto les iba a pagar Diyaa con la promesa de no contárselo al libanés. Como me suponía, les paga una miseria, así que les he pedido el teléfono para contratarlos yo directamente y sin intermediarios. Ellos están encantados… y yo también.

Nos llaman Joseph y Abraham de Freetown, el filtro del aceite del Toyota tiene agua y deben ir a un mecánico, con la dificultad que hay de encontrar uno con un mínimo de garantías por estas tierras. En el sofocón del momento, y cuando intentaban poner aceite, alguien les robo la video cámara. Hace tiempo que os dije que en este País los ciegos ven. Yo ya decidí darle un nudo al corazón, cerrar los seguros de las puertas, y poner el aire acondicionado, sin poner atención a las mil solicitudes de ayuda que te hacen en cada esquina.

Bassan  quería cambiar el cheque de 10 mil dólares por 29 millones. Joseph me lo ha puesto al teléfono e inmediatamente ha subido a 29 millones y medio. Al final, le han dado los 10 mil dólares en efectivo, lo que para nosotros supone una ganancia. En la calle conseguiremos 30 millones, y no están las cosas como para regalar nada.

Me he acercado a Karina, tierra de los mandingos, para intentar conseguir arena. Nos hemos reunido con el Seccion Chief y el Chief del poblado. He hecho un poco de teatro soltando alguna mentirilla piadosa y le he pedido al fiel Medo que me tradujese word by word (palabra por palabra).

-Estoy triste porque la gente de España ha decidido parar el desarrollo de esta zona. No entienden cómo debemos de pagar tanto dinero por la arena. Ven natural pagar zinc, cemento, varilla, mano de obra cualificada, pero arena… Los padres de la misión hemos decidido ir con nuestra ayuda a Binkolo o a Kabala donde la gente está dispuesta a colaborar.

Medo me miraba estupefacto, pero yo seguía soltando bolas así de grandes.

 Cuando ya se me estaba acabando el repertorio me quisieron comunicar por teléfono con el Paramount Chief, Issa Cheriff, que estaba en esos momentos en Freetown. Nadie tenía crédito, así que ofrecí gentilmente mi teléfono para llamar. Aquí sí que metí las dos patotas a la vez. No se me ocurrió cosa mejor que decirle a Issa que estaba en conversaciones con el Honorable Kondeh Yapoh Conteh para tratar de aunar esfuerzos, y resulta que no se pueden ver el uno al otro ni en pintura. ¿Cómo se me pudo olvidar el ancestral problema entre Limbas y Mandingos? ¿En qué estaría yo pensando? Me recordó que el tal Yapoh no tenía ninguna autoridad en el Biriwa Chiefdom, me repitió 20 veces que él era el Paramount Chief, y que únicamente él tenía autoridad para regalarme la arena. Le pedí mil disculpas por mi ignorancia política, y prometí usar los cauces oportunos la próxima vez.

El caso es que me ha permitido usar toda la arena que necesite antes de que en su próxima visita lleguemos a un acuerdo beneficioso para ambas partes. El Chief le pidió a Medo que me recordase la tradición del Kola. Se lo dijo en criol, pero le entendí perfectamente. Le miré fijamente, le expliqué que estábamos pagando los estudios a 10 jóvenes de la aldea, lo que significaba un monto de 1 millón 850 mil leones. Y le pregunté cuantas Kola de 10 mil le podía pagar con ese dinero. Sonrió como un conejo y no volvió a tocar el asunto de la mordida.

Joseph y Abraham cenan con nosotros. Han decidido regresar mañana a Kamalu y pasar aquí la noche.

El Sevilla le mete 3-1 al Arsenal. Miro de reojo a Joseph, pero se muerde la lengua. El gato dormita en mi regazo ajeno a nuestros fervores patrios.

Miercoles, 28 de noviembre del 2007

Va y me dice la Mammy Queen que no tiene hombre, solo Grandpa. Y me lo dice con una sonrisa arrebatadora. El dinero de las becas infantiles le ha ablandado el corazón y estoy pensando ciertamente en cerrarme por las noches. Ya os dije hace tiempo que si esta mujer me besaba volvía patas arriba el cuento y me convertía en sapo. Y no quiero arriesgarme a que le dé un arrebato de pasión. Aunque, como le digo a Manuel que mueve la cabeza riéndose ante mis ocurrencias, nunca mi vocación a estado más segura que en esas manos.

 Jueves, 29 de noviembre del 2007

El día ha terminado en empate en la lucha diaria entre alegrías y tristezas. Comenzó con una bronca monumental a la comunidad de Kamayusufu. Creo que me pasé un poco, pero si aflojas no hay forma de que los trabajos sigan adelante.

Resulta que va y me dicen que los hombres no están dispuestos a quebrar piedra para en cementar el piso. He ido con Medo, he convocado reunión general de la aldea, Chief incluido, y les he dicho a los trabajadores que empacasen, que nos largábamos a Kamabai a comenzar el Preescolar.

-Cuando estéis disponibles, me avisáis a ver si entonces tengo yo disponibles a los albañiles.

Han intervenido todos, comenzando por el Chief, han dado las gracias a la Misión, han pedido disculpas, me han dicho que la escuela es la envidia de todo el Biriwa Chiefdom y que no quieren estropearlo todo en el último momento…

Le han pedido a Medo que me tradujese, pero me ha sorprendido que prácticamente les he entendido el 80% de lo que decían en criol. Me cuesta un mundo hablar con esa jerga de palabras mezcla de mil raíces diferentes, pero entender, voy entendiendo bastante.

Una de las cosas que casi me hace soltar una carcajada es el oír decir al Chief que el Presidente de España iba a venir a la inauguración. Yo dije que el que venía era el Mayor (Alcalde) de Viana, pero él se ha encargado de encumbrar a D. Gregorio Galilea hasta la silla presidencial. Y, por supuesto, no les he querido sacar de su ignorancia. ¡Vamos a ver cómo reciben al bueno del alcalde!

-Sabéis que soy un poco incrédulo aunque reconozco que habláis muy bonito, pero el sábado quiero ver las piedras de este tamaño, les he dicho al despedirme.

El ordenador sigue trabajando perfectamente, así que me he animado a intentar conectarme a internet en Makeni y bajar con Outlook los correos electrónicos. Llevo 45 días incomunicado, y ya es hora de que me ponga al día con la correspondencia. Os pido mil disculpas a los que habéis esperado pacientemente mi respuesta, pero creedme que el que más sentía la incomunicación era yo.

Lo mejor es que, milagrosamente y por primera vez desde que vine a Sierra Leona, me he podido comunicar en conferencia vía Skype con Cape (Javier Ruiz) y con Ángel María Ríos. Me cuenta mi buen amigo Cape que ya está trabajando todo ilusionado en Méjico, en Querétaro, y que la rodilla está prácticamente curada. He pasado un rato increíble hablando con ellos y me he vuelto para la misión de un humor excelente.

Antes, y con vuestro permiso puesto que sois los verdaderos donantes, les he llevado unas cajas de carne, mermelada, pasta, garbanzos, atún, sardinas, gel, aceite de oliva… a las monjitas de la Madre Teresa de Calcuta. Se les ilumina la cara cuando les regalas algo, y te miran agradecidas. Solo Dios sabe el bien que hacen y la capacidad que tienen para vivir en el corazón de la miseria viendo en cada rostro adolorido el rostro de Jesús.

Mañana salgo tempranito para Kabogsona, a dos horas caminando desde Kamathoro. Celebran su fiesta patronal, San Andrés, y aprovecharé a decir la misa por mi padre. ¡Ah!, y tengo que bautizar a 30 catecúmenos adultos. Eso para los que se preguntan acerca de nuestro trabajo pastoral. Así que, como me esperan 2 horas de Toyota, 4 caminando, 3 de misa con bautizos y presentaciones (espero librarme de la procesión porque todo el pueblo está en cuesta), os dejo para dormirme tempranito. Mañana os cuento.

Viernes, 30 de noviembre del 2007

Félix nos espera impaciente en Kamathoro. Los niños están cantando el himno de Sierra Leona en la escuela, y los meten a clase al ritmo de clap four, march four (aplaude cuatro y camina cuatro). Algunos de los que bauticé el año pasado en la fiesta de la Virgen de Guadalupe quieren unirse a la comitiva. El maestro acepta encantado que le aligeren por un día el trabajo.

Camino mejor, noto los cinco kilos de menos. En una hora nos presentamos en Kamabala. Descanso 10 minutos en la iglesita y aprovecho para tomar un vaso de agua. La humedad me derrite y debo controlar las ansias de tomarme el litro que traigo conmigo.

Félix me habla maravillas del carpintero que está poniendo puertas y ventanas en la iglesia. Os prometo que yo no quería entrar al trapo, pero tanto insistieron en sus bondades que les tuve que abrir los ojos y decirles la verdad: ni puertas, ni ventanas están a escuadra y, por tanto, no cierran. Menudo equipo formaría con el albañil de Kadagbana II, aquel a quien yo quería quemar dentro de la capilla por incompetente. En fin, tendremos que seguir ejerciendo la caridad cristiana y pagar como profesional un trabajo que sonrojaría a un estudiante de primer nivel de la Ciudad de los Niños.

Seguimos para Kabogsona. Es la segunda vez que vengo en 2 años y ya se me había olvidado la cuesta que Dios puso antes del pueblo. Félix y Medo se ríen oyéndome resoplar. Llego reventado y descanso un momentico mientras Félix revisa que todo esté en orden para los bautismos. Me dice que han organizado una procesión hacia el rio (¿no os lo dije?, les encantan las procesiones), y que allí los metemos al agua. De los 30 que iba a bautizar solo han aparecido 26. Decido comenzar porque amenaza lluvia y queremos regresar antes de que llueva: es dificilísimo caminar con el terreno húmedo.

Les he pedido que ofreciesen la misa por mi padre y han aplaudido. Se me han humedecido los ojos pensando en él y en su eto, eto. Solo al final, cuando no hay remedio, descubrimos que quizás habíamos podido ser más tiernos, tener más paciencia, perder más tiempo… con las personas que amamos. En fin, Andrés está en el cielo y me entiende.

Acerté con el horario. La misa, la procesión, las presentaciones, los cantos…: tres horas 20 minutos. Para comer, arroz con pollo. Eso para mí, los demás metían la mano en una mezcla indescifrable. Félix desmenuza un muslo con los dedos en mis propias narices para que coma carne. De nuevo, sonrío pensando en mi sobrino Javier mientras me meto un pedazo en la boca. Total, la vacuna contra la tifoidea dura un año y todavía está activa.

No es normal que llueva en este tiempo, por eso cada vez que lo hace creemos que es la última tormenta del año. Hoy, San Andrés quiso obsequiarnos con un diluvio, casi, casi como el universal. Nos encerramos en las baffas esperando a que escampase un poco para comenzar a caminar. Lo hacemos a las 3:30 de la tarde.

Me he ido con el trasero al suelo un par de veces. Ellos caminan con unas puñeteras chancletas de las que uno usa al salir de la ducha, los plátanos en la cabeza y un gallo en la mano, tan tranquilos. Incluso se las ponen en la cabeza para cruzar los puentes. Y yo, con unas botas de 110 euros gore tex, tracking, con cámara de aire en la suela incluida, me meto unas costaladas de aquí te espero. Todo sea por el evangelio.

He llamado a Rafael Mediavilla para ver si me podía comunicar vía Skype con Santi Marcilla. Este hombre es como las hormigas: poquito a poco nos va llenando el granero para distintos proyectos. Le he pedido permiso, y me lo ha concedido, para derivar 18 mil euros para dos proyectos: dotar de herramientas un taller de ebanistería y otro de soldadura, y comprar un sillón especial con compresor y torno para atender la salud bucal de nuestra zona. Queremos aprovechar que uno de los doctores cubanos es dentista, y que en Agosto vendrán a echarnos una mano Federico Gerona y Peligro Folgado.

Y para postre una sorpresa. El bueno de Rafa me ha comunicado con mi hermana Mary, medio ingeniero informático ya por obra y gracia de mi amigo Caperuzo, y autodidacta en sus ratos libres. Nos quitábamos la palabra de la boca y hemos tenido que pedir a Rafa que hiciese de moderador. Gracias, Rafael, lo dijiste bien al comentar que lo que a ti te gustaba es que tuviésemos la posibilidad de comunicarnos. El sentirnos queridos nos hace mucho bien. Son kilos que van al alma y que no pesan en las cuestas. Al contrario, te hacen caminar más ligero.

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